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Festival Internacional de Cine de Huesca. 35 Años
El Festival de Cine de Huesca cumplió este año la nada despreciable edad de 35 años. Parece mentira que, en una España franquista y carente de libertades públicas, la voluntad de unos jóvenes, amantes del cine y preocupados por la libertad de su país, intentara a través de un festival de cine, buscar los vericuetos infinitos de la censura del régimen y burlarla para presentar películas de imposible visionado, miradas nuevas, modas, literatura, denuncias –eso sí en otros países– a través de todo tipo de documentales y cortometrajes, y el sistema lo soportara. ¿Quizás porque Huesca era una ciudad de escasos 35.000 habitantes?...
A través de estos 35 años, vimos desaparecer la dictadura y llegar la democracia en España, la caída del muro de Berlín, la disolución de la antigua Unión Soviética, democracia en América Latina, marcha hacia ese raro capitalismo de China, etcétera. En cuanto al cine, desapareció el cine censurado, vimos nacer grandes directores, nuevas formas de contar, nuevas formas de sentir e incluso de amar, y por fin asistimos al nacimiento del Festival Internacional de Cine de Morelia. Festival de cortometraje, documental y operas primas mexicanas, donde se nos ofrece ver y disfrutar de una de las cinematografías más emergentes del mundo, pero si con todo eso no hubiera bastante, convivimos con grandes cineastas internacionales, quienes pasean, charlan y se admiran de una ciudad Patrimonio de la Humanidad, de su belleza espectacular, donde la historia es sentida a todas las horas del día, al igual que ese ambiente sin par cinematográfico, repartido entre sesiones múltiples, charlas, exposiciones, encuentros y gastronomía muy particular de mestizaje michoacano.
Siempre le comento a Daniela Michel, mi amiga, que ha tenido mucha suerte al poder organizar un Festival con unos medios facilitados por grandes patrocinadores, con el staff preparadísimo y por fin con un público entusiasta que hará que en un periodo breve de tiempo, se convierta en uno de los certámenes más destacados del panorama internacional.
Por último quisiera reseñar y agradecer, en la persona del Lic. Alejandro Ramírez, Presidente del Comité organizador del Festival Internacional de Morelia, el homenaje que se rinde al Festival Internacional de Cine de Huesca por sus 35 ediciones, pudiendo presentar una cortísima selección de cortometrajes españoles premiados, a lo largo de las ediciones celebradas durante el breve, aún, siglo XXI.
La unión hace la fuerza, y nuestros dos festivales, uno muy joven y el otro a punto de llegar a la madurez, serán el fiel reflejo de que con la colaboración y la amistad a través de la cultura, en este caso el cine, los pueblos llegan a ser más libres y más sabios.
JOSÉ MARÍA ESCRICHE OTAL
Director del Festival Internacional de Cine de Huesca
Películas:
Bailongas
Clases particulares
Física II
Nasija
El prestidigitador
La primera vez
Rosario
Topeka
Bamboleho
Viajar en cortos
Cortometrajes franceses
En el marco de una política basada en la promoción del cine francés en el mundo, el ministerio de Asuntos Exteriores propone regularmente programas de cortometrajes. En 2006, con la intención de realizar una selección de cortos recientes, decidió reunir a tres de los principales actores que han apoyado la promoción del cortometraje: La Agencia del Cortometraje, el Festival Internacional de Cortometraje de Clermont Ferrand y UniFrance.
La riqueza y la diversidad de la producción, en las formas como en los temas, siempre reveladoras de la vitalidad de lacreación cinematográfica enFrancia, provocó que la selección fuera difícil.La Subdirección de la Lengua Francesa se sumóa esta tarea.
Ante el extenso panorama del cortometraje, ¿quién puede pretender poseer una visión global? Asimismo, resulta bastante impensable lograr ver en la composición de estos programas algo que no sea sólo la expresión común de los involucrados por presentar la mejor producción reciente. Es imposible quedarse indiferente ante esta variedad de propuestas sin parangón con las ofertas que presenta el paisaje audiovisual en general. Sería una ofensa ante la diversidad de sabores ofrecidos a la mirada de las personas pretender sintetizar en sólo unas palabras este engalanado viaje a través del cortometraje.
Estos trabajos nos recuerdan que un cortometraje es una obra íntegra en sí misma, que la brevedad no excluye ni emoción ni complejidad, que a partir de una aparente simplicidad puede surgir una miríada de interrogantes. Nos confirman la variedad infinita de las prácticas de la animación, así como la certeza de que el arte de la imagen por la imagen no se resume en meras seducciones infantiles.
En el universo del cortometraje, hablar de diversidad cultural no es hablar en vano.
Tomado del catálogo Voyages en Courts proporcionado por el Bureau du Film Français.
Programas:
Programa 1
1. 00h17
2. Bouts en train (Finales en tren)
3. Carlitopolis
4. Gratte-papier (Chupatintas)
5. La pelote de laine (La pelota de lana)
6. Les Crayons (Los lápices)
7. Les volets (Los postigos)
8. Marcel!
9. Marottes (Monigotes)
Programa 2
1. Eclosion (Eclosión)
2. Kitchen (Cocina)
3. Le baiser (El beso)
4. Le couloir (El pasillo)
5. Ligne verte (Línea verde)
6. Overtime (Tiempo extra)
7. Personne n’est parfait (Nadie es perfecto)
8. Somewhere (En alguna parte)
9. Stricteternum 1re. Partie (Stricteternum 1ra. Parte)
10. The end (Fin)
Jacques Demy, El Encantador
1960-1970: Su década prodigiosa.
Muy a menudo, críticos y programadores un tanto miopes suelen minimizar la obra e importancia deJacques Demy. Nada más erróneo y demostrativo de una ignorancia supina, sobre todo dentro del contexto del cine francés de los 60, que atravesaba por un periodo de renovación extrema, sentando además las bases de una nueva narrativa fílmica. Todo ese movimiento fue conocido como la Nueva Ola Francesa, la Nouvelle Vague, y en sus inicios Demy fue parte integral de él con una serie de innovadorescortos y más adelante con su primer largometraje, Lola, de 1960, un filme promovido por Jean Luc Godard y que destacaba, entre otras cosas, por la belleza de su fotografía en blanco y negro, su peculiar uso de la música (Michel Legrand hacía su aparición en el universo del realizador) y el tratamiento ligero y desenfadado que se hacía del sutilmente encubierto tema de la prostitución de su protagonista, una hermosísima Anouk Aimée.
Ya desde esa primera cinta se patentizaba el espíritu romántico de Demy, compartido en términos similares por François Truffaut, y el desencanto y pesimismo que suele acompañar a las mejores obras románticas volvería a hacerse presente en la segunda película de largometraje del director, La bahía de los ángeles, la crónica detallada de la decadencia amorosa de una pareja y en donde una extraordinaria Jeanne Moureau da vida a una mujer consumida por la obsesión del juego.
Sin embargo, el reconocimiento definitivo a Demy vendría en 1964, cuando obtiene la Palma de Oro en el Festival de Cannes por Los paraguas de Cherbourgo, quizás su obra maestra absoluta, y con la que establece por fin un estilo propio que lo aleja de los cánones estilísticos de la Nueva Ola, permitiéndole además entregarse al cultivo del genero que más amó: el musical.
Muchos censurarían esa predilección y la culparían de una eventual decadencia años más tarde, pero hay que recordar que varios de los talentos surgidos del movimiento volverían por esos mismos años sus ojos a los géneros clásicos del cine norteamericano, Truffaut ó Claude Chabrol, entre ellos, continuando este último aún hoy en día susubstancial aportación al thriller. El mismo Godard homenajearía al musical norteamericano en Una mujer es una mujer (Une femme est une femme), de 1961, tres años antes incluso de que Demy pudiera, finalmente, concretar el sueño de su vida profesional.
Sin embargo, el aparente candor y dulzura de los filmes musicales de Demy sólo oculta el tratamiento de temas más ríspidos y obscuros. En Los paraguas de Cherbourgo, por ejemplo, la resolución final es amarga y deja en evidencia la falta de entrega y fe de su protagonista; en Las señoritas de Roquefort, de 1966, la belleza de la puesta en escena sirve para hacer más sólida la reflexión respecto de lo efímero, ilusorio y azaroso de los encuentros amorosos, sin contar esa ingeniosa canción en donde se describen los crímenes más recientes cometidos por el asesino serial que ronda por la ciudad; llegando finalmente a Piel de asno, de 1970, un clásico del cine infantil que adapta la historia de Charles Perrault sin minimizar su evidente y escandalizadora referencia al incesto.
Demy era, en suma, un romántico absoluto, y por ello no deja fuera de su cine temas caros a éste como el fantasma de la muerte, el desencanto amoroso o la corrupción del alma. La inocencia, decía Demy, esconde muchas cosas oscuras, “y en mis películas mis personajes siempre se ven tentados por aquello que no comprenden, y terminan devorados por la pasión”.
Por otro lado, revalorar la obra de Demy permite descubrir sus constantes e inteligentes referencias a la pintura, la literatura, la filosofía, la ópera y los cuentos de hadas. También mezcla la crítica social y las técnicas fílmicas de vanguardia. ¡Ah!, y habrá que notar que su universo está poblado siempre por mujeres, exuberantes, vitales, que luchan todo el tiempo sin dejarse caer, y emancipadas desde el punto de vista profesional y sexual, esto último un elemento quizás no tan notorio hoy en día pero sumamente revolucionario en su momento.
El ciclo que muestra el Festival de Cine de Morelia, obtenido gracias al invaluable apoyo de la Embajada de Francia en México, permite pues redescubrir la obra de un gran cineasta, en copias nuevas y restauradas en 35 milímetros, centrándonos además en su periodo más prolífico, exitoso y notable: la década de los 60.
El ciclo también incluye Jacquot de Nantes, de 1991, un filme inédito en México que recrea la infancia de Demy según sus memorias y fue dirigido. por Agnés Varda, viuda del director.
JOAQUÍN RODRÍGUEZ
La Baie des Anges
Les Demoiselles de Rochefortt
Les parapluies de Cherbourg
Lola
Peau d’âne
Programa para niños
Como cada año, el Festival Internacional de Cine de Morelia presenta un programa especial infantil dedicado principalmente a cortometrajes dirigidos por niños y adolescentes. Entre esta producción destacan principalmente dos organizaciones que se proponen acercar a la población infantil a los medios audiovisuales: La Matatena, A.C., basada en México DF, y Juguemos a grabar, un curso con sede en Morelia, Michoacán.
Programa:
La Matatena, A.C.
1. Canijo blues canino (2 min.)
Dir.: Dominique Jonard
2. Císcalo císcalo diablo panzón (5:30 min.)
Dir.: Amanda Wallace, Antonio Cerdán
3. El examen (3:30 min.)
Dir.: Colectivo La Matatena
4. Percepciones (5 min.)
Dir.: Indira Cato
5. Perrito Bomba (10 min.)
Dir.: Andrés Meléndez
6. Polo Norte (3 min.)
Dir.: Colectivo La Matatena
7. La transformación (2 min.)
Dir.: Colectivo La Matatena
Juguemos a grabar (continuación) Realizadores Infantiles Michoacanos
Este trabajo es la continuación del primer curso Juguemos a grabar. Surge de la Asociación Michoacana de Realizadores y Técnicos de Cine y Video, S.C, con el apoyo de la Secretaria de Cultura del Estado. Tuvo la finalidad primordial de volver a dar, a los cineastas infantiles, la oportunidad de construir dos ficciones de 20 minutos, y de seguir fomentando el mundo del cine digital.
20 niñas y niños michoacanos de entre 9 y 15 años son los autores del guión, los encargados de laproducción, el rodaje y la postproducción de estos cortometrajes infantiles, en los cuales se tratan temas de equidad de género y capacidades diferentes, como premisas principales. Durante cuatro meses se impartieron clases de maquillaje, producción, dirección, música, teatro, caricatura, guionismo, edición y cámara, contando siempre con la valiosa asesoría de realizadores michoacanos.
Fábrica de esferas y Ver con el corazón son el resultado del viaje visual al que nos llevan los pequeños cineastas michoacanos.
Programa:
1. Fábrica de esferas (20 min.)
2. Ver en el corazón (20 min.)
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