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Alfonso Cuarón, condecorado con la insignia de Oficial de la Orden de las Artes y las Letras por la Embajada de Francia en México en el 24° FICM

Por su contribución extraordinaria al cine contemporáneo, por la libertad y la singularidad de su mirada; por su capacidad de reinventarse sin dejar de ser él mismo y por haber llevado la cultura mexicana a públicos de todo el mundo, el director de cine Alfonso Cuarón fue condecorado por la Embajada de Francia en México con la insignia de Oficial de la Orden de las Artes y las Letras, en el marco de la edición 24 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

El también guionista y productor mexicano, acompañado de su hijo Jonás Cuarón y de su hermano Carlos Cuarón, acudió al auditorio del Centro Cultural Clavijero para el reconocimiento a la importancia de su trabajo fílmico, en un evento atestiguado por el presidente del FICM, Alejandro Ramírez, el vicepresidente Cuauhtémoc Cárdenas, y la directora y fundadora del festival Daniela Michel.

Delphine Borione, embajadora de Francia en México, se refirió a Alfonso Cuarón como “uno de los más grandes cineastas de nuestros tiempos”, cuya obra ha alcanzado una dimensión universal y que su trayectoria ha tejido vínculos entre México y Francia.

Este año, subrayó Borione, ambas naciones celebran dos siglos de relaciones diplomáticas y “qué mejor manera de conmemorarlo a través del cine y en el corazón mismo del Festival internacional de Cine de Morelia”.

Cuarón, realizador de películas como Grandes esperanzas (1998), Y tu mamá también (2001), nominada a los Premios Oscar en la categoría de Mejor Guion Original en la 75.ª edición del certamen, Children of Men (2006) y Gravity (2013), que le hizo ganadora de siete de 10 premios Oscar, entre ellos Mejor Director, convirtiéndolo en el primer realizador latinoamericano en obtener ese premio.

Y por supuesto Roma (2018), que fue nominada a 10 Premios Oscar, ganando como Mejor Película Extranjera, Mejor Fotografía y Mejor Dirección.

“Desde aquel joven asistente de dirección de una película franco-mexicana, hasta el cineasta que hoy conocemos, hay un mismo hilo conductor: una mirada que nunca ha dejado de buscar, de cuestionar y de descubrir (…) Y tu mamá también lo demostró. Roma, el film maravilloso, lo llevó todavía más lejos (…) Quizás ahí reside una de las grandes enseñanzas que nos deja su cine: para hablarle al mundo no hay que dejar de ser uno mismo”, dijo la embajadora francesa.

Luego de recibir el medallón, Alfonso Cuarón ofreció un discurso en el que habló de los vínculos de México y Francia, así como los personales y cómo la cultura de ese país ha influido notablemente en su cine.

“En mis películas, Francia parece a veces como guiño, a veces como trasfondo”, y se refirió a cintas como Roma e Y tu mamá también. El cine, dijo, “no es un arte narrativo, sino un arte musical, una creación rítmica, una forma orgánica con un latido propio que le da una imagen directa del tiempo. Eso lo incluí desde un principio”.

Entonces se refirió al cortometraje Cuarteto para el fin del tiempo, de 1983, “una obra de fe y de esperanza”, inspirado en la novela Un hombre que duerme, de Georges Perec.

Y para finalizar su discurso, habló sobre la situación política actual de Francia: “Vivimos una época convulsa. Francia, en particular, atraviesa un momento de agitación. La juventud francesa ha alzado la voz contra la noción de vivir el mejor de los mundos posibles de Pangloss, para exigir un cambio. Espero que sus voces sean escuchadas y no sean secuestradas por los oportunismos. Estamos quizá ante el fin de una época, pero también, estoy seguro, ante el comienzo de una renovación. No puedo pensar distinto. Permítame decirlo con algunas palabras de Pascal Quignard, un escritor, para mí, esencial: ‘No creo que el arte pueda ser nunca negativo. Ignora la negación puesto que ignora el tiempo’”.