19 · 03 · 26 EL ELEGIDO y La cuaresma Compartir en twitter Compartir en facebook Compartir con correo Copiar al portapapeles Rafael Aviña En los primeros minutos de El elegido (1975-1976, dir. Servando González), el taxista Andrés Martínez (Manuel Ojeda) traslada a un profesor (José Nájera) a la UNAM. El auto se estaciona en el antiguo paradero de autobuses a un costado de la Rectoría y la Biblioteca Central. El personaje de Ojeda, uno de los actores más importantes de ese momento (El apando, Matiné, El infierno de todos tan temido, Pedro Páramo), le pregunta al catedrático qué “significan todos esos monos”, en relación al mosaico de piedras naturales del muro sur de la Biblioteca, ideado por Juan O’Gorman: “Ahí está tu padre, tu madre…”, el maestro le explica brevemente el aspecto de la conquista española y la fusión del indigenismo con la Colonia. “Híjole. Habla usted rete bonito… Nomás que no le entiendo nada”, responde el taxista. El elegido (1975-1976, dir. Servando González) El cineasta Servando González causó polémica, no tanto por una obra en suma sugerentes en los años sesenta, que incluye: Los mediocres, Viento negro o El escapulario, sino por haber sido el elegido para filmar los fatídicos sucesos de la masacre de Tlatelolco la tarde del 2 de octubre de 1968 desde el piso 20 de la antigua Secretaría de Relaciones Exteriores. Servando fue un realizador proclive a los excesos y la grandilocuencia cinematográfica, en ocasiones con resultados atractivos. La obra teatral El crucificado, en la que se inspira El elegido, ambientada durante la cuaresma, escrita por Carlos Solórzano en 1957, es la esencia de esta suerte de farsa trágica sobre el fanatismo religioso y la pauperización de una sociedad enajenada e ignorante; temas afines al realizador que mezclaba aquí la trama de ficción con las imágenes documentales de la Pasión de Iztapalapa registradas tres años atrás por él mismo.Andrés el taxista ha sido el elegido para interpretar el papel de Cristo en la representación anual de su comunidad en Semana Santa. Al inicio se niega, pese a las súplicas de su madre (Ada Carrasco), alegando que su padre hizo el papel tres veces y acabó muriéndose. Después, unos sujetos golpean a Andrés, quien es defendido por la brava Doña Paz (Katy Jurado), una mujer madura que tiene un puesto de fruta en el mercado y tres hijos de distintos padres. Paz lo cura, hacen el amor y ella se embaraza. Todos los días, los vecinos ensayan bajo la batuta del sacerdote de la comunidad. Durante la representación, el bebé de Paz muere y todos se presentan para dar el pésame y se alcoholizan incluyendo a Andrés quien, borracho, acepta hacer el papel de Jesús.Rodeado de un eficaz cuadro de actores de ese nuevo cine mexicano echeverrista de los setenta —Manuel Ojeda, Salvador Sánchez, Héctor Suárez, José Carlos Ruiz, Patricia Reyes Spíndola, Rodrigo Puebla, Juan Ángel Martínez y una espléndida Katy Jurado que en esos años consiguió notables personajes como los de Los albañiles (1976) y el episodio Caridad de Fe, esperanza y caridad (1972) ambas de Jorge Fons—, el director Servando González obtiene algunos momentos brillantes como la escena del pleito en el mercado y la secuencia del bebé muerto donde la idiosincrasia del mexicano (el alcohol, la pachanga, el morbo) sale a relucir y, por supuesto, el manejo de masas. No faltan los momentos caricaturescos e hilarantes, como los ensayos de esos improvisados actores durante los días previos a la Semana Mayor que recuerdan las imágenes de José “El Perro” Estrada para filmes como: Para servir a usted o Cayó de la gloria el diablo.Y a su vez, la recreación de la miseria y el populismo exacerbado similar a ese cine que dos décadas después realizaría Arturo Ripstein, precisamente con Patricia Reyes Spíndola, entre otros actores (la citada escena del bebé, las escenas de sexo poco eficaces por cierto y el propio desenlace). Con fotografía de Ángel Bilbatúa, El elegido tiene escenas en Iztapalapa, en el pueblo de San Andrés Totoltepec, en el Ajusco, en el mercado de Coyoacán y en Ciudad Universitaria, y termina con un célebre slogan de ese momento: “México, quiero conocerte”, que utilizaba entonces la Secretaria de Turismo para promover el país y que aquí Servando González lo retoma como una burla hacia el grotesco y desequilibrado proyecto de nación echeverrista de aquel momento.El elegido se estrenó el 13 de enero de 1977 en los cines Real Cinema, Tlalnepantla, Dolores del Río, Tlalpan y Villa Coapa y obtuvo el Premio del STIC a la Mejor Edición (José Juan Munguía) y Mejor Actuación Femenina para Katy Jurado.