10 · 18 · 26 "Expandir las narrativas": Cineastas indígenas y afrodescendientes reflexionan sobre la distribución comunitaria Share with twitter Share with facebook Share with mail Copy to clipboard Katia Barragán En el marco del 24º Festival Internacional de Cine de Morelia se llevó a cabo el IV Laboratorio de Desarrollo de Proyectos para Cineastas Indígenas y Afrodescendientes, organizado por Morelia Pro con el respaldo de Netflix y Marigold Fund.Del 14 al 18 de octubre, en el Centro Cultural Clavijero, el laboratorio brindó asesoría y acompañamiento a diez proyectos cinematográficos en desarrollo.Como parte de las actividades se realizó el "Conversatorio Expandir las narrativas: rutas para la distribución y la incidencia comunitaria", moderado por Amalia Córdova, con la participación de Alma Yoari Cizana López, Patricia Matus Alonso y Sara Stephany Padilla.Durante el encuentro, las realizadoras compartieron sus experiencias en el desarrollo de sus proyectos, los retos de producción y la importancia de construir formas de distribución que permitan acercar sus películas a las comunidades que representan.Matus Alonso y Cizana López hablaron sobre las dificultades de llevar a la pantalla historias complejas por su contexto histórico y social, así como de la importancia de complementar la investigación documental con el trabajo cinematográfico.“Yoari y yo nos complementamos porque yo llevo la parte de investigación y ella la parte cinematográfica”, explicó Matus Alonso, al destacar el sustento documental de su proyecto.Por su parte, Padilla compartió su experiencia con Máscaras de tiempo (2026), un corto documental centrado en las vivencias de una comunidad indígena y su carnaval tradicional. La realizadora explicó que decidieron llevar a cabo el preestreno durante la propia celebración, en presencia de las mujeres que participaron en ella, con el propósito de reconocer las tradiciones y la memoria de la comunidad.Asimismo, las participantes plantearon la necesidad de ampliar las rutas de distribución y generar espacios para que las producciones independientes puedan circular más allá de los circuitos convencionales.“Lo que comienza con una extensión eléctrica termina con un proyector y una memoria USB”, señaló Padilla al referirse a las alternativas que surgen ante la falta de recursos y espacios de exhibición. Matus Alonso coincidió en que la escasez de estos espacios representa un reto para las realizadoras y subrayó la importancia de seguir impulsando su expansión.Durante la sesión de preguntas y respuestas, las cineastas abordaron también los desafíos administrativos para obtener permisos de exhibición, la gestión del tiempo y los recursos para desarrollar actividades comunitarias.Cizana López explicó que, en ocasiones, las proyecciones comunitarias se realizan en casas y espacios pequeños, lo cual no es un escenario ideal, pero es lo que se consigue. Padilla, por su parte, destacó la importancia de delegar responsabilidades y distribuir las tareas para hacer viables los proyectos.Al reflexionar sobre la relación entre realizadoras y comunidades, Matus Alonso señaló que una de las principales apuestas de estos proyectos consiste en romper las diferencias entre quien retrata y quien es retratado, y encontrar maneras de construir en común.El conversatorio concluyó con un llamado a fortalecer los espacios de distribución y exhibición, así como a continuar promoviendo la realización cinematográfica desde las comunidades indígenas y afrodescendientes.